Cómo hacer un salvavidas con unos pantalones | Náutica y Deportes Tenerife
Cómo hacer un salvavidas con unos pantalones

Cómo hacer un salvavidas con unos pantalones

Si en algún momento te encuentras en una situación de riesgo y no tienes a mano los elementos de salvamento, este truco puede salvar tu vida.

Cómo hacer el salvavidas paso a paso:

  1. Estando en el agua, quitarse los pantalones con tranquilidad, evitando que se enreden con las piernas y sin dejar que se hundan.
  2. Cogerlos por la parte de abajo y atar las dos piernas con un fuerte nudo que esté lo más cerca posible del vuelto.
  3. Ahora mete la cabeza entre las dos piernas del pantalón, dejando el nudo por detrás de la cabeza. Asegúrate de que la cremallera o los botones están cerrados y apuntan hacia el fondo.
  4. Mantén la cintura del pantalón abierta y sumergida.
  5. Ahueca la mano y golpea repetidamente contra el agua para introducir aire dentro del pantalón.
  6. Cuando tenga suficiente aire, se cierra la cintura con las manos.
  7. De vez en cuando se puede reponer aire abriendo la cintura y repitiendo el movimiento con la mano ahuecada.

En el siguiente vídeo puedes comprobar como Michael Carr muestra de manera sencilla el proceso de convertir la ropa en un equipamiento de supervivencia y en menos de un minuto: 

Y así, con este sencillo truco para usar unos pantalones para conseguir flotación, podemos aumentar las posibilidades de ser rescatados en una situación de emergencia. Obviamente siempre es preferible y recomendable usar los elementos de salvamento homologados que la legislación obliga a llevar a bordo (por razones obvias). Este truco es un último recurso, para cuando, por razones diversas, no se tiene acceso a un salvavidas.

Esta técnica ya ha salvado vidas

En la víspera de Acción de Gracias, el 23 de noviembre de 1995, un portaaviones de la Marina estadounidense navegaba por el Mar de Arabia. El cabo de primera Zachary Mayo, de 20 años de edad, salió a una de las cubiertas a tomar un poco de aire fresco ya que no conseguía dormir. La cubierta a la que accedió estaba situada junto al hangar de los aviones, justo tres niveles por debajo de los camarotes. Mientras estaba en dicha cubierta, la nave giró bruscamente, haciendo que el cabo se deslizara entre las barras de protección y cayera al mar desde una altura de unos 10 metros.

Asustado, el cabo Mayo llamó a sus compañeros que estaban haciendo guardia en la cubierta de vuelo, pero fue en vano porque se encontraban a unos 20 metros por encima. Usando las técnicas que había aprendido durante sus entrenamientos de supervivencia en el mar, el marinero se fabricó su propio salvavidas e intentó relajarse. Mientras tanto, todo seguía su curso a bordo del enorme portaaviones.

Finalmente, tras pasar 34 horas en el mar, el náufrago fue descubierto por los tripulantes de un barco de pesca paquistaní.

Puedes leer la historia completa en el Chicago Tribune (en inglés).